Oh Yes

There are worse things than
being alone
but it often takes decades
to realize this
and most often
when you do
it's too late
and there's nothing worse
than
too late.


                                                                               Charles Bukowski 

Instant coffee with slightly sour cream

Instant coffee with slightly sour cream
in it, and a phone call to the beyond
which doesn’t seem to be coming any nearer.
“Ah daddy, I wanna stay drunk many days”
on the poetry of a new friend
my life held precariously in the seeing
hands of others, their and my impossibilities.
Is this love, now that the first love
has finally died, where there were no impossibilities?

                                                   Frank O'Hara, 1956

¿Quién querría escribir un poema de amor?


¿Quién querría escribir un poema de amor?
¡Nadie en su sano juicio lo haría!
Hay un precedente, eso sí.
Cuentan los viejos que un joven apasionado
comenzó un día a escribir un poema de título “Laura”.
Es posible que el objeto de su amor se llamara Juana, o Josefa,
de eso no ha quedado constancia.
Pero como todo el mundo sabe, 
nadie leería un poema titulado “Josefa”,
así que el atrevido joven decidió cambiarle el nombre.
O quizá su adorada se llamara Laura, quién sabe.
La cuestión es que cuando el joven comenzó a escribir el séptimo verso,
justo el penúltimo verso del segundo cuarteto,
(dicen los viejos que se trataba de un soneto),
un apasionado “Amalia” se escapó de sus labios y cayó en el papel.
Se colocó justo al principio del verso, lugar preferente.
Un viejo asegura que ese mismo nombre se repetía al menos tres veces más.
Tres veces en dos tercetos es un gran número. 
No escandaloso, pero sí grande.
Nunca más se supo del joven.
Dicen que las risas y las chanzas que provocó su loco intento 
aún resuenan en las calles del pueblo.
Dicen que se hicieron canciones,
 y que los niños le perseguían a todas horas para cantárselas.
Y es que, en justicia, el joven no estaba muy cuerdo.
Porque en un poema se puede hablar de la muerte, del mar, de la soledad,
todas ellas cosas constantes,
pero ¿quién querría escribir un poema de amor?
                                                                                                                                                                  23 de julio de 2012

La vida no es


La vida no es una película americana.
La sangre no brilla en la oscuridad.
Las lágrimas no te permiten decir los párrafos largos,
la voz se pierde entre gemidos.
Nunca suena el teléfono en el instante preciso.
Nadie llega, nada pasa.
No hay finales felices.
                                                                                     21 de julio de 2012.

Pequeñas Mentiras


Verde, me dijo.
Y yo vi los campos verdes, 
el cielo de menta,
la noche iluminada,
las luciérnagas.
El paso sin fronteras,
la ventana abierta.
Y crucé sin miedo,
mirando al frente.
Pensando en verde.
Sabiendo que era rojo.
Como siempre, como todo.
                                                       18 de junio de 2011